- Hoy después de mucho tiempo, me reanimo a empezar una nueva aventura para compartirla con cada una de las personas que se toman cinco minutos de su preciado tiempo para leer mis palabras, decido hacerlo hoy porque hace mucho tiempo que no experimentaba un sentimiento de felicidad absoluta e incontrolable (bueno, mentira, creo que el 80% del día estoy feliz), pero hoy fue indescriptible, después de dos meses, me entregaron mi D.N.I (Documento Nacional de Identificación) Peruano y lo que yo sentí no lo puedo explicar con palabras, sentí que logré un paso importante en mi vida de emigrante, tal vez a muchos les parecerá un detalle insignificante, irrelevante, pero para mi es pasar a otro nivel, empiezo apenas a aceptar la realidad que me rodea, que no hay vuelta atrás que aunque todos los días extraño Venezuela, la Venezuela que yo extraño, ya no está.
- Después de mucho renegar (como dicen los Peruanos), he decidido todos los días dar gracias porque estoy viva, porque estoy saludable, porque tengo a mi familia conmigo y aunque no es la familia perfecta (creo que nadie la tiene), es la que me acompañará hasta el final de mis días (aún cuando no esté con ellos), mi familia son ahora no soló mis padres y mis hermanos, si no, toda esa gente que he conocido que le está echando un camión por encontrar su lugar en este país, por rehacer su vida, porque si, de eso se trata esto, de rehacer, de destruir todos los malos hábitos y las zonas de confort con las que contabas en tu país, es reinventarte y descubrir una versión nueva de ti mismo, todos los días, la emigración es un reto, lo acepté como eso, pero es divino porque desarrollas habilidades que jamás en tu vida pensabas poseer y, eso amigos, eso, no es más que los meros métodos de supervivencia con los que debemos convivir para crecer en nuestro entorno, es un mandamiento biológico: ''El que se adapta es el que sobrevive'' y ahora que hay Venezolanos por doquier, ese proceso se hace un poco más agradable, eso también, se agradece, tener tanta gente de tu país afuera representándote de la mejor manera aunque no estén en perfecta condiciones, en otro país la necesidad te ayuda a caerte siete veces y levantarte ocho, uno agradece hasta por el peor de los días porque mire a donde mire siempre hay un emigrante pasando una situación más difícil que la tuya, cuando sales a la calle solo a escuchar historias como ''Me está matando la soledad, no tengo a mi madre, a mi padre o a mis hijos'', ''Hoy no tengo que comer por eso estoy vendiendo en los semáforos'', ''Mi abuelo se está muriendo y no voy a estar para su último adiós'' y la peor, la más triste de todas ''Soy Médico y no tengo dinero para validar mi título'', vaya que yo pienso que el sentimiento de lástima es uno de los peores que se pueden generar, porque si algo he aprendido de la ''Gratitud'' es que todas las personas tenemos una batalla que librar y Dios nos dio las mismas capacidades: Dos brazos, dos piernas, nuestros 5 sentidos bien desarrollados para lograr cualquier cosa, pero yo me pongo en el lugar de esas personas y pienso que no se lo merecen, gente que decidió salvar una vida pudiendo haber empleado su inteligencia, años de esfuerzo y trasnochos de estudios en buscar una idea, crear un plan estratégico, conformar un equipo y finalmente volverse millonario, ahí es donde me invade la empatia, entiendo el nivel de frustración e intolerancia, pienso que tal vez yo en su lugar me hubiera rendido en el primer semestre de la carrera porque hay que esforzarse demasiado, tener una vocación de servicio impecable y pese a esto aceptar la muerte de un paciente (porque al menos para los Médicos de mi país son parte de la familia sus pacientes y no un negocio) cuando algún movimiento no se hizo demasiado rápido, alguien del equipo se distrajo o llevaba 72 horas de guardias acumuladas o los equipos fallaron y la culpa solo recae en el Médico, no es trágico a ellos los preparan para eso, pero siento que es un responsabilidad demasiado grande, sin embargo, ellos tomaron esa decisión que conlleva la consecuencia que aceptan, pero siento que es un duelo grande (sin aminorar el de otros profesionales, pero este en particular) el que enfrentan al irse de su país, no poder ejercer y encima, encimita aguantar ataques de xenofobia o humillaciones de alguien que no se preparó para absolutamente nada en la vida, ese es el duelo, si claro, hay dos sencillas opciones: O utilizan esta desesperante situación para crecer o se hunden en su depresión (que es un monstruo ultra poderoso capaz de destruir cualquier esperanza si no pedimos ayuda a tiempo y créanme que he visto que las personas que necesitan ayuda se parecen mucho a las que no la necesitan, para muestra Robbin Williams) cegando cualquier posibilidad de triunfo.
Describo esa situación porque me parece la más negativa, gris e injusta en este tema(la migración), pero, por supuesto deben haber cosas peores aunque yo no las observe. Definitivamente una de las cosas que más disfruto es observar con detenimiento y escuchar especialmente lo que no me dicen, pero hay cosas que me cuesta ver, escuchar, entender, creer, porque tal vez soy muy ingenua e ignorante (y no me siento mal por ello, todos somos ignorantes, pero no todos ignoramos las mismas cosas) o simplemente aún no me toca comprender ciertas cosas y esta bien, cada proceso de evolución es distinto.
Finalmente lo que quiero transmitir con este post, es que, todos los días debemos tener un ejercicio de ''gratitud'' con Dios, la vida y el Universo porque seguimos estando, tenemos una nueva oportunidad para aferrarnos a nuestros sueños, metas y deseos donde quiera que estemos, nosotros emigramos y a veces lo primero que empacamos es el ''Allá no voy a poder trabajar de lo que me apasiona, allá no voy a tener a mis amigos, allá no tendré a mis padres, allá no'' nos premeditamos, en vez de decir ''Allá tendré oportunidad con el trabajo que elija temporal de aprender una nueva habilidad, tal vez esa nueva habilidad pueda llevarme aún más lejos y hacer que la gente confíe en mi tanto en el ámbito personal, como profesional, allá conoceré otra cultura, otros códigos y tal vez, otra manera de vivir una vida próspera, nadie dijo que sería fácil, pero trataré de encontrar un aprendizaje positivo en todo lo que experimente, bueno, malo o fatal, es un riesgo y en la vida el que no arriesga no gana, no pierde, no sufre, no ama'' es la predisposición lo que nos lleva a no materializar nuestros sueños en ese otro lugar al que nos empujaron a huir, olvidamos que nuestros talentos emigran con nosotros que en otro país también podemos sacarle provecho... Nos olvidamos de ser nosotros mismos por el miedo, el pesimismo y el estrés que conlleva el cambio, es una batalla y, giro el tema a la migración porque creo que es un proceso por el cual ya casi todos los Venezolanos estamos pasando y el estar atados a la nostalgia, a la negación enfocados solo en lo que estamos perdiendo es lo que no nos deja seguir adelante, yo se que no es fácil porque yo también lo estoy viviendo, pero trato en la medida de lo posible ver que tengo yo para ofrecerle a este nuevo país que me abre las puertas, como puedo solventar cada uno de los problemas (pequeños o grandes) que se me presentan, como puedo ayudar a los demás, como puedo ser mejor a través de esta experiencia, disfrutar de las bondades que Lima me ofrece, dando gracias todos los días aunque no todos son como quiero o espero, aunque no todos son buenos días, pero creo firmemente que en cada día hay algo bueno, cuesta observarlo, pero podemos empezar y finalizar el día con que simplemente respirar es algo bueno que nos pasa todos los días y no siempre damos gracias por ello, de eso se trata, porque como Albert Einstein dijo: ''Hay dos maneras de vivir tu vida y una es como si nada fuese un milagro y la otra es como si todo lo fuese''.
- Después de mucho renegar (como dicen los Peruanos), he decidido todos los días dar gracias porque estoy viva, porque estoy saludable, porque tengo a mi familia conmigo y aunque no es la familia perfecta (creo que nadie la tiene), es la que me acompañará hasta el final de mis días (aún cuando no esté con ellos), mi familia son ahora no soló mis padres y mis hermanos, si no, toda esa gente que he conocido que le está echando un camión por encontrar su lugar en este país, por rehacer su vida, porque si, de eso se trata esto, de rehacer, de destruir todos los malos hábitos y las zonas de confort con las que contabas en tu país, es reinventarte y descubrir una versión nueva de ti mismo, todos los días, la emigración es un reto, lo acepté como eso, pero es divino porque desarrollas habilidades que jamás en tu vida pensabas poseer y, eso amigos, eso, no es más que los meros métodos de supervivencia con los que debemos convivir para crecer en nuestro entorno, es un mandamiento biológico: ''El que se adapta es el que sobrevive'' y ahora que hay Venezolanos por doquier, ese proceso se hace un poco más agradable, eso también, se agradece, tener tanta gente de tu país afuera representándote de la mejor manera aunque no estén en perfecta condiciones, en otro país la necesidad te ayuda a caerte siete veces y levantarte ocho, uno agradece hasta por el peor de los días porque mire a donde mire siempre hay un emigrante pasando una situación más difícil que la tuya, cuando sales a la calle solo a escuchar historias como ''Me está matando la soledad, no tengo a mi madre, a mi padre o a mis hijos'', ''Hoy no tengo que comer por eso estoy vendiendo en los semáforos'', ''Mi abuelo se está muriendo y no voy a estar para su último adiós'' y la peor, la más triste de todas ''Soy Médico y no tengo dinero para validar mi título'', vaya que yo pienso que el sentimiento de lástima es uno de los peores que se pueden generar, porque si algo he aprendido de la ''Gratitud'' es que todas las personas tenemos una batalla que librar y Dios nos dio las mismas capacidades: Dos brazos, dos piernas, nuestros 5 sentidos bien desarrollados para lograr cualquier cosa, pero yo me pongo en el lugar de esas personas y pienso que no se lo merecen, gente que decidió salvar una vida pudiendo haber empleado su inteligencia, años de esfuerzo y trasnochos de estudios en buscar una idea, crear un plan estratégico, conformar un equipo y finalmente volverse millonario, ahí es donde me invade la empatia, entiendo el nivel de frustración e intolerancia, pienso que tal vez yo en su lugar me hubiera rendido en el primer semestre de la carrera porque hay que esforzarse demasiado, tener una vocación de servicio impecable y pese a esto aceptar la muerte de un paciente (porque al menos para los Médicos de mi país son parte de la familia sus pacientes y no un negocio) cuando algún movimiento no se hizo demasiado rápido, alguien del equipo se distrajo o llevaba 72 horas de guardias acumuladas o los equipos fallaron y la culpa solo recae en el Médico, no es trágico a ellos los preparan para eso, pero siento que es un responsabilidad demasiado grande, sin embargo, ellos tomaron esa decisión que conlleva la consecuencia que aceptan, pero siento que es un duelo grande (sin aminorar el de otros profesionales, pero este en particular) el que enfrentan al irse de su país, no poder ejercer y encima, encimita aguantar ataques de xenofobia o humillaciones de alguien que no se preparó para absolutamente nada en la vida, ese es el duelo, si claro, hay dos sencillas opciones: O utilizan esta desesperante situación para crecer o se hunden en su depresión (que es un monstruo ultra poderoso capaz de destruir cualquier esperanza si no pedimos ayuda a tiempo y créanme que he visto que las personas que necesitan ayuda se parecen mucho a las que no la necesitan, para muestra Robbin Williams) cegando cualquier posibilidad de triunfo.
Describo esa situación porque me parece la más negativa, gris e injusta en este tema(la migración), pero, por supuesto deben haber cosas peores aunque yo no las observe. Definitivamente una de las cosas que más disfruto es observar con detenimiento y escuchar especialmente lo que no me dicen, pero hay cosas que me cuesta ver, escuchar, entender, creer, porque tal vez soy muy ingenua e ignorante (y no me siento mal por ello, todos somos ignorantes, pero no todos ignoramos las mismas cosas) o simplemente aún no me toca comprender ciertas cosas y esta bien, cada proceso de evolución es distinto.
Finalmente lo que quiero transmitir con este post, es que, todos los días debemos tener un ejercicio de ''gratitud'' con Dios, la vida y el Universo porque seguimos estando, tenemos una nueva oportunidad para aferrarnos a nuestros sueños, metas y deseos donde quiera que estemos, nosotros emigramos y a veces lo primero que empacamos es el ''Allá no voy a poder trabajar de lo que me apasiona, allá no voy a tener a mis amigos, allá no tendré a mis padres, allá no'' nos premeditamos, en vez de decir ''Allá tendré oportunidad con el trabajo que elija temporal de aprender una nueva habilidad, tal vez esa nueva habilidad pueda llevarme aún más lejos y hacer que la gente confíe en mi tanto en el ámbito personal, como profesional, allá conoceré otra cultura, otros códigos y tal vez, otra manera de vivir una vida próspera, nadie dijo que sería fácil, pero trataré de encontrar un aprendizaje positivo en todo lo que experimente, bueno, malo o fatal, es un riesgo y en la vida el que no arriesga no gana, no pierde, no sufre, no ama'' es la predisposición lo que nos lleva a no materializar nuestros sueños en ese otro lugar al que nos empujaron a huir, olvidamos que nuestros talentos emigran con nosotros que en otro país también podemos sacarle provecho... Nos olvidamos de ser nosotros mismos por el miedo, el pesimismo y el estrés que conlleva el cambio, es una batalla y, giro el tema a la migración porque creo que es un proceso por el cual ya casi todos los Venezolanos estamos pasando y el estar atados a la nostalgia, a la negación enfocados solo en lo que estamos perdiendo es lo que no nos deja seguir adelante, yo se que no es fácil porque yo también lo estoy viviendo, pero trato en la medida de lo posible ver que tengo yo para ofrecerle a este nuevo país que me abre las puertas, como puedo solventar cada uno de los problemas (pequeños o grandes) que se me presentan, como puedo ayudar a los demás, como puedo ser mejor a través de esta experiencia, disfrutar de las bondades que Lima me ofrece, dando gracias todos los días aunque no todos son como quiero o espero, aunque no todos son buenos días, pero creo firmemente que en cada día hay algo bueno, cuesta observarlo, pero podemos empezar y finalizar el día con que simplemente respirar es algo bueno que nos pasa todos los días y no siempre damos gracias por ello, de eso se trata, porque como Albert Einstein dijo: ''Hay dos maneras de vivir tu vida y una es como si nada fuese un milagro y la otra es como si todo lo fuese''.
Excelente escrito. Mis felicitaciones amiga !
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